jueves, 17 de noviembre de 2011

M. MARCHIORI: 1982, títeres en Santa Cruz

EL JARDIN DE COLORIN COLORETE *

"Bajo la dirección de Matías Marchiori, espectamos en el acogedor teatro de la Cada de la Cultura, esta obrita de títeres dirigida al mundo infantil.

Nos impresionó agradablemente el excelente juego con el color que resulta del buen uso de las posibilidades de iluminación que tiene el teatro.

Los títeres graciosos y muelles (confeccionados posiblemente con espuma de plástico), son nuevos en nuestro medio y la forma de moverlos y trabajar con ellos tiene aciertos porque aprovecha la ductilidad del material para hacer expresivos los movimientos del muñeco.

Otro hecho positivo del espectáculo es tratar de integrar y hacer participar al niño en la obra mediante algunos diálogos que se entablan y utilizando el desplazamiento de los actores hacia el lugar de los espectadores y viceversa. Recordando nuestras experiencias infantiles es fácil imaginarnos el cúmulo de fantasías e impresiones que deben atropellarse en las cabecitas de los pequeños.

Lo que no nos pareció acertado fue el contenido de la obra, porque ella sigue la misma tónica alienante de las revistas y de los envasados de televisión "para niños". Nos lleva al mundo de los marcianos y de las pistolas que robotizan, nos causan desasosiego con efectos musicales truculentos y paradojicamente el único momento de buena música está asociado a una demostración de maldad del marciano.

El triunfo del os buenos sobre el malo está remarcado por una actitud revanchista: en castigo a su maldad debe marchar continuamente no solo de pie (como obligó a los buenos), sino también "de sentado y aún de hocico".

Hay además un exceso en la tendencia a provocar la risa fácil mediante las caídas, golpes y tropezones, vale decir a costa del malestar físico de la otra persona.

Esto no significa que pretendamos para nuestros niños un mamotreto sin gracia, pesado y moralizante; pero, si pensamos, que este espectáculo se está difundiendo masivamente, recorriendo barrios y escuelas, valdría la pena examinar con mas detenimiento su mensaje."

* DEBATE - Nº 14 - Mayo de 1982
Publicación de la Cooperativa Cruceña de Cultura
No lleva nombre del autor

1 comentario:

Carlos el baterillero dijo...

Hola El Waky,

Una vez, me invitaron a ver títeres, pero desde el lado del titiritero. Así que no veíamos al público, pero si observábamos a los que animaban a los muñecos. Les veíamos de espaldas, calzándose los personajes, cambiando de manos y de protagonistas.

Del público percibiamos su "enganche" con la trama, a partir de los. "nooooo", "No cortes las plantas". Y cuando al final una florcita crecio gracias al cuidado de una jardinerita, pues el público aplaudió... fue un gran final.

Mientras estaba detrás del teatrino, me recordaba del relato: El Mundo Es Ancho y Ajeno", del peruano Ciro Alegría. El contaba que los niños a los que no les alcanzaba el dinero para la entrada al cine, pues se iban atrás de la pantalla de proyección. La película era en inglés y por lo tanto sub-titulada. Así que el aprendió a leer al revés.

Saludos. Carlos el baterillero.