martes, 18 de septiembre de 2012

EL PETER TRAVESI y Títeres Elwaky

El año 1990, a los pocos meses de fallecido Peter Travesí Canedo, el Congreao Naciona promulga la Ley 1190 y da nacimiento al Premio Nacional de Teatro que lleva el nombre del recordado Peter.

Doce años despues -el 2002- nace Títeres Elwaky para recorrer el arduo camino de la construcción de un elenco artístico que tuviera la capacidad de ponerse a la altura de los desafíos del arte y la cultura, atendiendo a una parte de la población cuyas opciones y alternativas de diversión, aprendizaje y disfrute habían quedado abandonadas: la niñez y la familia.

Al poco tiempo de creado el elenco y dadas las condiciones adversas para el desarrollo del arte, se llegó a la conclusión que había que inventarlo todo; vale decir que -por una parte- fueron dificiles o inexistentes los antecedentes artísticos sobre los cuales pudiera continuarse una escuela o tradición titiritezca en nuestro país.

Por otro lado -como consecuencia de lo primero, o quisá por causa del mismo- tampoco se pudieron encontrar espacios físicos capaces de albergar una naciente opción y mucho menos una experiencia de gestión de propuestas como la naciente.

Por tanto, "todo habia que comenzarlo de cero".

A mitad de camino (cumplidos los cinco años de vida) la experiencia de Elwaky resultaba exitosa y autosustentable basada en tres elementos clave: la existencia de un espacio permanente (teatrito) convertido en referente para el público y los titiriteros de todo el mundo; la calidad de los espectáculos que determinaban que los espectadores valoraran el trabajo brindando su aporte monetario mediante el pago de entradas a los espectáculos y, la diversificación de servicios y acercamiento a las necesidades de entidades cuyas acciones requirieran de servicios artístico/educativos.

Años después se daría nuestro acercamiento al "Peter" en calidad de postulantes "nunca seleccionados". ¿La razón? "los títeres no son teatro".

Paralelamente sucedía que el Premio Nacional de Teatro "tocaba fondo". Las sucesivas versiones habían supuesto un conjunto de irregularidades que combinaban la autopremiación de los organizadores, la selección "clientelar" de elencos, el mal manejo de fondos, el descrédito y la sospecha.

En ese momento fuimos convocados para "dar una mano al Premio". Y aquí estamos trabajando con la fuerza colectiva de Elwaky, el colectivo Katari y todos los teatristas que llevan a cabo un trabajo constante y silencioso.

El Peter 2011 -con el apoyo incondicional de Luis Bredow- detuvo la caida y tuvo la intención de únicamente recuperar la confianza de los artistas, el público y las entidades estatales... Objetivo alcanzado con suficiencia. El Peter 2012 se propuso dar un paso mas firme: institucionalizar el evento... y estamos en ese camino... cuya primera prueba será el evento que está a punto de ponerse en marcha.

Esito sería

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