viernes, 31 de agosto de 2012

ROBERTO ESPINA: un encuentro apasionante

A principios de agosto de éste año, comenzó a hacerse realidad nuestra visita a la Argentina, a partir de una invitación para participar del Festival Internacional de Tíiteres del Niño Campesino (Cordoba). Diez días de intensa actividad artística y vida compartida.

De ahí, un salto a Buenos Aires para cumplir el compromiso con el Museo Argentino del Títere y el encuentro con otro público y muchos amigos que -para qué negarlo- son tambien autores de los logros que Elwaky ha alcanzado... de los fracasos nos hacemos responsables exclusivos.

Buenos Aires, ciudad inmensa y desmesurada que -por el momento- es también el lugar donde el mas joven de nuestro Grupo (Bayo) "estudia para ser titiritero"... Ciudad de contrastes, la grán metropoli, te aprisiona y te consume; te da aire y te lo quita; te hunde en el anonimato y te devela a seres maravillosos... uno de los cuales es Roberto Espina, el titiritero, el dramaturgo, el poeta, el ser humano.

Fue el 29 de agosto que tuvimos la oportunidad de conocer a Espina, en un encuentro organizado por la Cooperativa de La Calle de los Títeres. "Un encuentro liturgico" -como diría uno de los compañeros titiriteros- donde las nuevas generaciones de artistas fueron a nutrirse de "la palabra" de quien sabe lo que dice y -además- sabe decirlo no porque lo haya estudiado o repetido sino porque lo ha vivido.

El arte y la vida; los títeres y el desafío de subvertir el orden a través de la belleza. Los títeres como la genuida rebeldía contra una realidad que nos indigna y... por eso, la necesidad de inventar otra.

Roberto escuchando nuestra voz, mirando nuestros rostros, evocando su paso por Bolivia (1968) y la enorme inspiración que nutrió su alma y su producción... Silencio en la sala. Abrazos. Compromiso... la posta que pasa de una a otra generación... el deber cumplido.

miércoles, 29 de agosto de 2012

TIEMPO DE TITERES: títeres Elwaky en La Paz

Han tenido que pasar 10 años para que se nos diera la posibilidad de presentarnos en La Paz con una síntesis de nuestro trabajo. Somos de La Paz, "circunstancial es nuestra residencia permanente" en Cochabamba... y volvemos a nuestra tierra con lo mejor de lo nuestro....


Despues de casi de dos mil funciones, cuatro son las historias que cargamos en la maleta:

1.- "El regreso del lobo", o la segunda parte de la caperucita roja, en su versión ecológica;
2.- "Choloman y el pirata", con una mirada crítica al pasado y el futuro de nuestra historia;
3.- "Historias de circo" en la nostálgica mirada a esta manera de hacer arte transhumante y;
4.- "Desde los sueños"... un disco de musica infantil producido por el Colectivo Katari y convertido en un espectaculo de titeres, teatro y música en vivo...

TIEMPO DE TITERES es el nombre de esta temporada, como podria llamarse TITERES SIN TIEMPO o, porque no, DIEZ AÑOS DE TITERES... 6, 7, 8, 9 y 10 de septiembre, en el Teatro de Camara... dos funcionescada dia.... Ahi nos vemos.

jueves, 23 de agosto de 2012

CORDOBA - BUENOS AIRES: notas de viaje

Dicen que cuando olvidas cosas en algún lugar es porque no quieres marcharte. Eso es lo que me pasó con Cordoba. Dejé mi libreta de apuntes y espero que puedan enviármelo pronto. Pero es que no quería dejar esta ciudad después de las maravillosas cosas que allí viví en agosto de 2012, en el FITINCA.

"Buenos días niños. Bienvenidos al sexto Festival Internacional de Títeres Itinerante del Niño Campesino", decía Inés y ya sabíamos que la función estaba por comenzar. La mayoría de los cursos invitados ya estaban acomodados y los muñecos, el retablo y sonido preparados. Esta situación se dio en al menos 20 ocasiones, en distintos pueblos de interior de la provincia de Córdoba, donde vive Mara. Mara es titiritera y junto a Inés, organiza desde hace seis años este Festival, con el objetivo de llegar a los niños de pueblos, que durante todo el año -estoy segura- esperan estos diez días para acceder al arte de los títeres.

Pero no están solas, hay un cuerpo de gente que está para lo necesario y que es parte de su familia, que aman el arte (de los títeres, pero también la música, el dibujo, el video) tanto como ellas y fueron fundamentales para que todo fluyera. Como titiriteras del Elwaky, fue una experiencia enriquecedora en extremo el compartir con ellos este Festival.

Observamos una sociedad distinta a la nuestra pero no tanto como la europea. Con muchas contradicciones, algunas equivalentes a las que vivimos en Bolivia (en cuanto al racismo, o a la violencia generada por la pobreza) pero otras muy complejas de explicar.

Cerca a la Maza, última y más importante sede del Festival, está el cerro colorado, lugar sagrado de los indígenas comechingones. Mara, con mucha emoción, nos invitó a conocerlo. Allí paseamos con una pareja de seres que parecían de otro planeta, que nos tocaron charango, nos llevaron a conocer las pinturas que dejaron en la piedra los chamanes de este pueblo sabio y antiguo, aplastado por la colonia. Luego, fuimos a casa de estos seres, que construyen instrumentos musicales y hacen artesanía; su casa en medio de la vegetación baja y seca, construida con sus propias manos, lejos de toda intromisión de la industria, con su pequeño hijo.

Muchos días después -hoy- en Buenos Aires, acabo de apagar la tele porque vi a una chica plástica de algún programa infantil cantando "indio no querer aburrido, entonces bailo y estoy divertido". Con todo el cartón y luces de colores necesarios para llenar una pantalla idiota, me pareció el colmo de la ignorancia. Alrededor de la rubia plastificada bailaban unos jóvenes musculosos con plumas en la cabeza… no sé qué más decir, ya me revuelve la bilis tan sólo recordar eso.

Pero quiero hablar más del festival.

Me pareció un aquelarre de mujeres hermosas y fuertes, de magas que saben invocar las fuerzas que nos revuelven el alma. Gabriela de Mendoza, Julieta de Neuquén, Lucila de Colombia, Nina de Italia, las Lus hijas de Mara, mi compañera de elenco y madre, Carmen, Inés… Y un encuentro con compañeros de voz suave y mirada sutil. Lamentablemente no pudimos disfrutar de todos los espectáculos, pero sí de canciones, historias, bailes o bromas que traían para compartir entre titiriteras y titiriteros, haciendo de este Festival un encuentro sano y nutritivo para aquellas que soñamos con caminar hacia la utopía desde lo que hacemos. Poco a poco, de pueblo en pueblo pero lográndolo.

Por eso me costó partir hacia Buenos Aires; esta ciudad que todavía me choca, que contiene prácticamente la población equivalente a la de mi país, todos amontonados: villas y barrios lujosos; Festival mundial de Tango, ferias artesanales, el show de tinelli y periódicos amarillistas; todo mezclado, todo; y esta alma viajera que añora un poco su valle tranquilo y los brazos tibios de sus seres amados al tiempo que deja brillar sus ojos con cada maravilla que le salta a la cara desde las esquinas de la metrópoli.

Esta mañana, tipo 8 am bajamos a la estación de subterráneo. Un chico dormía de cara al piso, apenas apoyado en algunos cartones. Al otro lado de las vías, un bloque negro. De gente viva. Estaban como una multitud de espectros esperando que sucediera algo, vestidos casi todos de colores oscuros y con un gesto fúnebre. Llegó el subte y se embutieron como pudieron en los vagones. Como sardinas entrando solas a la lata. Un señor gordo luchó por acomodar su brazo en los escasos centímetros que quedaban de aire en el vagón y el subte partió.

Ahí va una de las imágenes de esta ciudad de 9 millones de habitantes por lo menos. Hace una semana apenas estábamos actuando para escuelitas de menos de 20 alumnos, en pueblos en que no hay edificios que roben el calor del sol a sus vecinos. Es increíble que se trate del mismo país.

Otra imagen: buscando una plaza en la cual descansar, encontramos un lugar grande y verde, pero lleno de perros. Lo digo en serio, en cada árbol había por lo menos 10 perros amarrados. Ladraban, parecía que conversando entre sí, y más acá, tomando mate, los paseadores. Obviamente, nos fuimos.

Viniendo de Cochabamba, una ciudad tranquila, buenos aires es una jungla de cemento. Me parece irónico el nombre del perro de mis tías: mowgli, como el protagonista del libro de la selva. Paseando dos horas diarias en una placita cerca de su casa en el quinto piso de un edificio.

Acá vinimos a parar.

Alexia

miércoles, 22 de agosto de 2012

ARTE, MEMORIA Y POLITICA

La que acompàña, es una imagen de la obra teatral "PICNIC 1955". La historia se desarrolla en el contexto de los bombardeos de la aviación argentina en su intento por derrocar a Juan D. Perón... un tiempo después éste objetivo será cumplido con el apoyo de las empresas transnacionales de origen norteamericano y europeo.

Después de una larga temporada en el histórico TEATRO PAYRO -que cobija al teatro independiente por mas de 60 años- el elenco dirigio por Diego Kogan se traslada al Cervantes para ser parte del TEATRO POR LA IDENTIDAD.

Participar en esta obra como titiritero (manipulador de uno de los esqueletos ) es una inicial y enorme experiencia para nuestro compañero Bayardo Loredo.

Pero hay mas. Podría decirse que ésta historia forma parte de lo que Silvia Rivera llama (no se si sea concepto propio o prestado) "memoria corta".

En el caso de la obra "CHOLOMAN Y EL PIRATA", llevada a escena por "Títeres Elwaky", podría decirse que se remonta a la "memoria larga"... retrocede cinco siglos y mas.

sábado, 11 de agosto de 2012

CORDOBA: noticias de viaje


Hola.

Algunas noticias de nuestro viaje :)

"¿No que tocaban armónica? ¿A qué viene todo esto?" Dijo Mariano, uno de los organizadores, mirando los bártulos amontonados en la terminal, con un tono medio en broma y medio en serio. Pensaba que habíamos traído todo eso desde bolivia, cuando en verdad sólo llevamos una maleta con los muñecos, dos mochilas con cosas personales y los fierros de nuestro teatrito. El resto de las cosas era… el equivalente pero de los otros titiriteros. De las otras titiriteras, porque en este festival, definitivamente somos la mayoría.

Luego de dejar las cosas en el guardaequipaje, nos fuimos a visitar a la tía de uno de mis mejores amigos. No la conocíamos, pero fue una de esas ocasiones en que sabes que te espera una maravilla. Y fue así. La tía nos llevó por todo el centro histórico de la ciudad de Córdoba capital, explicandonos la arquitectura, la historia colonial y reciente mientras recorríamos calles, museos y veíamos los shoppings que el neoliberalismo permitió proliferar. Luego fuimos a un restaurant con comida vegetariana deliciosa, donde charlando… charlando descubrimos que conocemos un montón de gente en común en Cochabamba, y nos comprometimos a buscar a Roberto Sanna (es otra larga historia), que es la única motivación por la que esta mujer vendría a Cochabamba aunque sea a pie.


Luego de una tarde hermosa con ella-recuerden, bajadas del bus después de dos días sin ducharnos ni dormir en una cama- volvimos a la terminal, a recoger los equipajes y reunirnos con el resto de las compañeras, para embarcarnos (en bus) hacia la sede de un circuito del festival: Las varillas.


Las Varillas es un pueblo rico, que me hizo pensar que argentina en varios lugares es el justo medio entre Europa y Bolivia… pero al parecer eso solo sucede por ejemplo en pueblos como este, donde la producción de soya transgénica es lo que más mueve dinero. Bicis en la calle, sin cadenas; las casas todas pintadas, muros bajos, un teatro (llamado Colon) mejor que el Adela Zamudio para un pueblo mucho mas pequeño que Cochabamba… detalles.


De acá salimos a algunos pueblos y actuamos en el teatro principal, en funciones auspiciadas por la municipalidad.


Bueno, es esencial hablar de la organización, del concepto del festival y de las diosas que me encontré acá…. pero será en otra porque tengo que bañarme, comer y todo antes de ir a la siguiente sede: Dean Funes. Mas al norte.


Besos
Alexia

viernes, 3 de agosto de 2012

ELWAKY: por otros caminos

Este mes de agosto recorreremos distintos escenario de la república Argentina. Al retorno -si las cosas se componen- estaremos con temporadas en La Paz y Cochabamba.

En todo caso, de allá o mas allaaaa, estaremos haciendo conocer las novedades.

Por otra parte, es sabido que se ha lanzado la convocatoria para el Premio Nacional de Teatro Peter Travesí. Dado que un miembro de Títeres Elwaky preside la Asociación de teatro de Cochabamba (IBART), es compromiso nuestro -además de un mínimo criterio ético, a falta del cual el Peter estuvo a punto de nafragar- no postularnos ni participar con espectáculos en este evento.

En todo caso, seré importante que los elencos -de nuestra especialidad- nacionales o residentes en Bolivia, presenten sus postulaciones.