jueves, 2 de octubre de 2008

EL PRECIO Y EL COSTO DE UNA FUNCION DE TITERES


Con frecuencia nos encontramos con personas e instituciones que consideran "muy alto" el precio de una función de títeres, ya sea como "derecho de entrada" personal o el del precio de una "función contratada".

"Es que es inaudito que en 40 minutos que dura una función, ustedes ganen lo yo gano en una semana" - suele ser un argumento- ó "no pueden cobrar !!tanto¡¡ por manejar unos muñequitos... por jugar" -dicen otros.

En muchos casos los titiriteros cedemos a estas "razones" y -practicamente- regalamos nuestro trabajo, sin considerar las implicancias de tal decisión.

¿Y cuales las consecuencias? Por ejemplo, la necesidad de buscar "otra actividad económica" que nos permita sobrevivir. Esto devendrá en estancamiento, bajo dersarrollo, mala calidad de nuestros espectáculos, imposibilidad de acceder a espacios de capacitación.

Si solo consideramos el "precio de un espectáculo", éste deberá tomar en cuenta un conjunto de costos en los que se incurre para prepararlo. A saber: la concepción de la obra, el libretaje, construcción de los títeres, puesta en escena, musicalización, la capacitación, la depreciación de los equipos, el mantenimiento (estos deberán ser recuperados a lo largo del tiempo y en una serie de presentaciones); el tiempo dedicado a ensayos, el desgaste de baterias, el transporte... la comencialización (idas y venidas, papelería, imprenta, fotocopias, impresiones a color, etc).

Vale decir que, una función de titeres es la actualización de un conjunto de gastos e inversiones. Hay más... y lo seguiremos conversando

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que el problema radica en que los titeres no son un arte, ni para el publico ni para los titiriteros ya que hacen cualquier cosa y verdaderamente manejan puros muñequitos ridiculos, eso no es arte, por que quieren cobrar de lo que cualquiera puede hacer, solo hay que ponerse un muñequito en la mano y hablar puras huevadas y de eso cobran. es un robo .

paralamano dijo...

Estimados amigos:

A ver, dijo un ciego; el tema no es tan simple como parece, como se dieron cuenta la primera respuesta que tuvieron fue la de una persona que piensa exactamente lo que ustedes manifestaron como punto de cambio.
Por ello el tema, no se basa un resarcimiento económico, aquello del aporte económico viene después; lamentablemente muchas veces el que enjuicien nuestro trabajo a priori se debe a dos factores, primero:

A la ignorancia e incapacidad de abstracción de ciertas personas arcaicas e inoperantes (cómo la que respondió, y es seguro me responderá con sandeces y atropellamientos característicos de los no pensantes).

Y segundo:

A la falta de criterio, compromiso y trabajo de nosotros mismos.

Lo primero que debemos tener en cuenta como punta de lanza de dignificación laboral, es mejorar nuestro trabajo, adquiriendo nuevos conocimientos, investigando, enriqueciendo las técnicas, metaficcionando el ámbito, persiguiendo las raíces del oficio y encontrando sus aportes semióticos, linguísticos y estéticos.
No todos debemos ser científicos que investiguen en el campo, pero si debemos ser curiosos y conocer más sobre nuestro laburo; le debemos eso al trabajo elegido que tantas alegrías y momentos gratificantes no ofrece.
Escogimos este camino, no todos tienen que entender porqué; al menos no hasta que mostremos que nuestro oficio contribuye a la construcción de un sistema social, que nuestro oficio es digno, que lleva trabajo, que se realiza con esfuerzo y con años de estudio como cualquier profesión.
Pero seamos sinceros… muchas veces, ¡nos encontramos con cada cosa!, amigos, el cambio esta solo y exclusivamente en nuestras manos, hasta que no cambiemos una actitud de vida respecto a nuestro oficio nunca pasaremos de ser panzones que toman vino hasta la madrugada, a eso se le llama noctámbulo, nochero, bohemio, pero no titiritero; si seguimos así, como dijo alguien a quien no recuerdo ahora, solo seremos “malos comediantes”, y los malos comediantes, cobran poco.

Juan.
Paralamano.

Anónimo dijo...

Me da risa el primer comentario, obviamente la persona que escribio tiene un concepto erroneo, ademas de ser un brutito e insensible, aunque debo reconocer que muchas veces hay disque titiriteros profesionales;( en canarias tenerife, hay varios de esos)
artistas pobres, que no se interesan ni por el mensaje de sus obras ni por las tecnicas, la puesta ,en escena, etc artistas" que no respetan al publico, y que transan con los burocratas del Arte y regalan su trabajo, por eso cuando un grupo serio intenta vender su trabajo, muchas veces escuchamos, NO pero yo tengo otros grupo que por menos hacen 4 funciones.
ciertamente, por menos calidad, menos seriedad, menos profesionalismo,menos ARTE
creo firmemente que por eso
es necesario unir fuerzas, establecer tarifas fijas, crear vinculos de investigacion, y tratar nuestro oficio con mucho respeto.
Hemos publicado estas inquietudes en el Directorio Latinoamericano del Titere y estaria bueno que tengamos un espacio, aunque sea virtual, para la critica y la refleion de nuestro oficio.
Nuestro Arte no es un Arte Menor, por eso es importante que nosotros le demos el valor que se merece, se que a veces es como ir contra los molinos de viento, sobre todo cuando ves la progracion de una casa de la cultura, y te encontras con profesionales que no logran ni siquiera estar a la altura de una animacion infantil.
Alfredo
Teatro 4 Elementos