domingo, 3 de enero de 2016

Momentos de nuestra historia

Después de más de una década, Títeres Elwaky sigue con la fuerza creativa y la consciencia política que caracterizó nuestros primeros años. Frente a las últimas derrotas electorales en Argentina, Venezuela y nuestro municipio, y un clima generalizado de pesimismo en el mundo de la cultura, aprovechamos para mirar atrás -hacia los obstáculos que hasta ahora hemos superado- para recordar y retomar el camino de la cultura comunitaria, desde abajo y desde la izquierda.



Titeres Elwaky empieza en el 2005 como parte del proyecto educativo Colectivo Katari. Eran tiempos de grandes esperanzas en los círculos de izquierda de Bolivia, todavía el proceso de cambio era popular y ampliamente compartido. Nunca creimos que los cambios se pudieran generar desde arriba, ni a través de los gobiernos ni a través de las ONG's, y por esto decidimos juntarnos, un grupo de amigas y amigos, para participar de forma activa de la descolonización de la sociedad. Así empezamos con el proyecto de Títeres, pero entonces nuestras energías estaban más distribuidas entre música, máscaras, teatro, radio, fotografia y talleres de todo tipo.


Esta primera fase fue marcada por una explosión de ideas y muchísima energía, que logró compensar nuestra falta de formación y experiencia en prácticamente cualquiera de los campos en que nos metíamos. En este periodo, el Colectivo Katari estaba formado por Chelo, Carmen, Grober, Daniel, Aliya, Mauricio, Gabriela, Bayardo, Marcelo, Antonieta, Alexia, y unos cuantos que nos acompañaron un trecho del camino. Todas estas personas apoyaron de alguna forma al proyecto de títeres, y es en este contexto que se lanzó el primer Festitíteres (en 2006), con Osjar Navarro y Gabriela Cespedes como primeros e históricos invitados.

Durante nuestros primeros años de conexión con el público, descubrimos que el contenido políticamente comprometido respondía a una necesidad por parte de los niños. Ellos respondían con interés y participación activa en propuestas que les exigieran reflexión. Su energía nos alimentó, pero más que sus palabras: su atención, sus miradas.

En la batalla cotidiana por crear y vivir de nuestro arte, atravesamos interminables discusiones, por ejemplo ¿cómo ponerle precio a nuestro trabajo? A propósito, recibimos una carta de una colega:
¿Cuánto cuesta una función de títeres? 2008

Ya para el 2009 llevábamos varios años de trabajo en el Teatrito del Parque Vial y 3 versiones de nuestro Festival Internacional, era momento de detenernos a evaluar nuestros pasos en relación a nuestras aspiraciones.

Desde nuestros comienzos como elenco, nuestra primera prioridad fue conocer Bolivia, recorrer sus rincones y compartir allí nuestras historias. En 2010 nos planteamos cruzar la frontera sur, hacia Argentina, al encuentro de nuestros colegas titiriteros, de nuevo público infantil y de otros migrantes bolivianos que ya hacen parte de la historia de ese país.

El 2011 marcó el final de un sueño, o mejor dicho de una etapa del mismo: el teatrito del Parque Vial, un espacio que habíamos apostado que sería un referente de los títeres en Bolivia. He acá un recuento reflexivo de las consecuencias de ello.

La carencia de un espacio fijo para presentarnos no nos detuvo, mas bien multiplicó las responsabilidades y retos que nos planteamos: creación de obras, organización de eventos y festivales, y también la articulación con otros colectivos teatrales y titiriteros. En este período construimos con nuestras propias manos "La casa del primer chanchito", que se llamaba así por estar hecha de paja. 

Al no contar Bolivia con posibilidades de formación en títeres, Elwaky partió desde el vacío, y con talleres y aprendizaje autodidacta comenzamos nuestro camino. Sin embargo llegó el momento de buscar información acerca de otras experiencias titiriteras -no solo contemporáneas- en el país; fruto de esta investigación salieron la revista Los títeres en Bolivia y el Video documental...

Durante nuestro tiempo de trabajo, fuimos conociendo a colegas que se dedican al arte de los títeres también en el interior de Bolivia. Intentamos articularnos con ellos, como forma de conocernos mutuamente y fortalecernos, aquí va un relato de algunas de estas experiencias:

Ya más reciente, un  viaje que marcó nuestro camino fue la participación de Elwaky en el Festival de Matanzas en Cuba. Fue un viaje artístico, humano y político, que nos permitió conocer en persona la realidad de una parte de los artistas y niños de un pueblo en resistencia.
Elwaky en Cuba - Festival Internacional de Matanzas 2015

En estos días estamos en los últimos preparativos de nuestro nuevo espacio, que se inaugurará en Febrero con el estreno oficial de dos obras de nuestra creación: Secretos del Jardín (para las wawas) y Crímenes sin castigo (para los grandes).

Recordamos con mucho cariño a quienes nos acompañaron en diferentes momentos de nuestro recorrido y mandamos un abrazo a quienes se han ido a otras ciudades o países.

Para ver una lista incompleta de nuestros viajes, haz click en este enlace.

1 comentario:

Carlos T dijo...

Hola amigos de Títeres Elwaky

He leído la entrada completa y es como si hubiera hecho un viaje en el tiempo, Mucho de lo que relatan lo leí en su oportunidad de ocurrencia.

Ustedes son el camino. No necesitan andar. Su propia trayectoria marca la experiencia. S trabajo, resalta su opción titeril.

Yo me he involucrado de lleno en la narración. Ahora llevo un espacio que sábado a sábado tiene funciones en una feria permanente de libreros. Hay cuentos, hay claun, hay teatro, hay danza y también títeres.

Espero que ese espacio pueda mantenerse. En febrero cumplimos dos años. Si se llegan por aquí, ojalá haya oportunidad de que se presenten.

Hace una semana me topé con dos libros de cuentos de Oscar Alfaro. Cuentos bolivianos, cuentos de la patria de Elwaky. Que hermosos esos textos, que poeta don Oscar. Pude conocer un poema que habla de un pájaro que se hace revolucionario.

Amigos, por hoy aquí pongo punto final. Cuando escribo en veces me doy cuenta que pierdo el límite y me voy extendiendo.

Saludos allá en Bolivia

Carlos Torres el Narrador-baterillero